Menu | PowerSun SAS
Volatilidad del gas y de la energía ante El Niño | por qué conviene un respaldo energético por capas
Volver a Blogs
6 Noviembre 2026 Energía

Volatilidad del gas y de la energía ante El Niño | por qué conviene un respaldo energético por capas


Para una empresa, un racionamiento de gas no es una noticia del sector energético, es un proceso que se detiene, una orden de producción que no se cumple o un contrato de servicio que queda en riesgo. En 2026 Colombia ya lo vivió. El 25 de septiembre el Ministerio de Minas y Energía anunció un racionamiento preventivo y temporal, tras una avería en la única planta de regasificación del país.

La causa de ese episodio no fue el clima, y por eso vale la pena entender por qué el gas importa incluso para quien no lo quema en su planta. Cuando los embalses bajan, las centrales térmicas, que en buena parte funcionan con gas, cubren la diferencia. Y ese combustible escasea, según la EIA, la producción nacional cayó de 1.070 a 772 millones de pies cúbicos diarios entre 2022 y 2025, y el gas importado llegó a 31% del suministro mensual en julio, a un precio 79% mayor que en febrero.

Se habla mucho de El Niño y de la generación hidroeléctrica, pero poco de este segundo factor, la escasez de gas y la dependencia de importaciones se suman al problema hídrico y tienden a trasladarse al costo de la energía que consume la industria, incluso la que nunca compró una molécula de gas.

El riesgo tiene entonces dos caras, por un lado un costo energético menos predecible y por otro un suministro que puede fallar. Si su operación paga energía indexada a la bolsa, usa gas como combustible de proceso o tiene carga que no puede detenerse (una línea de producción, un centro de datos, un quirófano), este artículo muestra ambos efectos con datos y explica por qué la respuesta no es un solo equipo sino un respaldo por capas.

¿Cómo El Niño convierte el gas en un cuello de botella?

La hidroelectricidad es la base del sistema eléctrico colombiano. Según la EIA, en 2025 aportó 81% de la electricidad y en julio de 2026 bajó a 66%, con el carbón y el gas en 12% cada uno. Cuando los aportes hídricos caen, las centrales térmicas cubren la diferencia, y eso eleva la demanda de gas justo cuando la oferta está más ajustada.

El pronóstico climático no ayuda. La EIA recoge que el Centro de Predicción Climática de la NOAA reporta una probabilidad superior a 83% de un evento fuerte o muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027. Ese período coincide con la temporada seca natural, lo que amplifica el efecto.

Este contexto presiona el margen por dos vías:

  • Costo energético: más generación térmica y más gas importado elevan el precio de la energía y del combustible de proceso.
  • Continuidad del gas: cuando hay racionamiento, el gas se entrega por orden de prioridad, y la industria concentra los efectos.

 

Un caso real

Desde comienzos de agosto, el productor de ferroníquel Cerro Matoso opera con una sola de sus dos líneas de producción, porque su proveedor de gas, Canacol, redujo las entregas. Según Valora Analitik, la empresa tiene contratos por 16.000 millones de BTU al día vigentes hasta 2029 y ha llegado a recibir menos de una quinta parte. Estima impactos económicos de $1.500 millones diarios, incluidos impuestos y compras a proveedores, y la operación al 50% afecta a cerca de 600 trabajadores y contratistas.

No fue un racionamiento, sino la falla de un proveedor. Pero el efecto sobre la operación es el que describe este artículo, y muestra que tener un contrato no equivale a tener el gas.

La solución, respaldo por capas

Frente a un escenario de gas restringido y energía más costosa, proteger la carga crítica ya no se resuelve solo con equipos que reaccionan al corte. También conviene reducir la exposición diaria al precio y a la disponibilidad del suministro. Cada capa cumple una función distinta y ninguna sustituye a las otras:

  1. UPS en doble conversión on-line con baterías dimensionadas. Protege la carga sensible sin interrupción durante la transferencia.
  2. Generación de emergencia. Cubre cortes prolongados, siempre que el combustible y la autonomía de tanque se hayan evaluado para una restricción de varios días. Si la planta funciona con gas, queda expuesta al mismo riesgo de suministro descrito arriba, y conviene evaluar alternativas de combustible.
  3. Sistema híbrido solar + BESS. Los paneles generan energía durante el día y reducen lo que se compra a la red. Las baterías (BESS) guardan una parte y la entregan en las horas de mayor costo o cuando hay un corte.
  4. Monitoreo en tiempo real de UPS, baterías y BESS: estado de carga, alarmas y degradación antes de que el equipo se necesite.
  5. Mantenimiento preventivo certificado de toda la cadena.

La lógica de las capas es que la UPS cubre los milisegundos, el BESS cubre las horas y la planta cubre los días.

Cada capa responde a una de las dos caras del riesgo. La UPS y la generación de emergencia protegen el suministro. El sistema híbrido solar + BESS actúa sobre ambas: reduce la energía que se compra a la red y sostiene la operación cuando esta falla. Ninguna capa elimina por completo la exposición, pero juntas la reducen en las dos dimensiones. Dimensionar ese respaldo con los datos de su operación es el punto de partida de un diagnóstico técnico.

PowerSun fabrica, instala y mantiene sistemas de respaldo en Colombia desde hace más de 20 años, más de 1.000 proyectos ejecutados, más de 250 clientes y más de 30 ingenieros calificados, con certificaciones ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001 y cumplimiento RETIE.

 


Tags: Energía
Compartir :